Reciprocidad socioemocional.

Seguir una conversación, compartir intereses o mostrar afecto pueden ser situaciones difíciles de gestionar.

Reciprocidad socioemocional

Las personas con Trastorno del Espectro del Autismo tienen dificultades para la reciprocidad socio-emocional a la hora de iniciar o responder a situaciones sociales, mantener conversaciones o compartir intereses, emociones y afecto.

Reciprocidad socioemocional
  • Las personas con TEA pueden mostrar respuestas inusuales a situaciones sociales
  • Pueden tener dificultad para interpretar las situaciones sociales y ajustar su comportamiento a cada situación.
  • Les resulta difícil comprender las reglas sociales “no escritas”. A veces, pueden comportarse inadecuadamente “sin querer”.
  • Pueden encontrar difícil iniciar o mantener relaciones con otras personas.
  • Pueden tener problemas para interpretar la comunicación no verbal y los dobles sentidos.
  • En ocasiones, pueden tener dificultad para interpretar las emociones de los demás.
  • Pueden mostrar dificultad para entender, manejar sus propias emociones.
  • Pueden mostrar sus emociones de forma que sea difícil para los demás interpretar qué es lo que están sintiendo, por lo que puede parecer que no experimentan emociones ni tienen en cuenta las de los demás.
Reciprocidad socioemocional
  • Las personas con TEA tienen emociones como todas las demás, pero en ocasiones tienen dificultades para manejarlas y expresarlas.
  • Pueden encontrar difícil expresar sus emociones de forma convencional por lo que, puede parecer que reaccionan desproporcionadamente o “fuera de lugar”.
  • Las personas con TEA tienen empatía, aunque en ocasiones les resulta complejo interpretar los sentimientos de otras personas.
  • Las personas con TEA disfrutan y tienen interés por las relaciones sociales. Sin embargo, sus dificultades hacen que se interprete erróneamente que no les interesa.
  • Que una persona manifieste sus emociones de forma diferente a lo que esperamos, no significa que no tenga sentimientos.
  • A las personas con TEA les resulta un reto gestionar las situaciones sociales. Vivimos en un mundo eminentemente social por lo que las personas con TEA se están enfrentado continuamente a situaciones que implican un reto para ellas.
  • Reflexiona sobre cuántas situaciones experimentas en tu día a día que tienen una demanda social y en la que tienes que manejar tus emociones.
  • Ponte en el lugar de una persona con TEA que tiene que gestionar continuamente situaciones que suponen una demanda para ella.
  • Comprende que sus comportamientos que te puedan resultar inusuales en situaciones sociales no son caprichosos o malintencionados.
  • Interésate por las personas con TEA.
Reciprocidad socioemocional

El uso de recursos tecnológicos permite una enseñanza explícita de aspectos y competencias que habitualmente se aprenden de forma innata, y son vitales para el correcto desarrollo de las habilidades socioemocionales. Por ejemplo, los juegos multijugador pueden resultar beneficiosos para el entrenamiento de la interacción social porque ofrecen espacios de simulación seguros regidos por normas básicas que todos los jugadores conocen, y fomentan el trabajo en equipo, la comunicación y la cooperación.

Las habilidades socioemocionales están muy relacionadas con las habilidades de comunicación, por lo que el uso de la tecnología puede favorecer estos dos aspectos de forma simultánea, ayudando a la creación de vínculos sociales, afectivos y empáticos.

Algunos recursos tecnológicos que pueden ser de utilidad en este sentido son:

  • Emoplay. Es una herramienta que permite entrenar el reconocimiento de varias emociones a través de expresiones faciales.
  • José Aprende. Es una colección de cuentos enfocada al aprendizaje de las emociones básicas.
  • Otros: Termotic, Qué tal estás, Autismind…
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